Ventajas integrales del e-commerce para el negocio

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Implantar una estrategia de e-commerce va más allá de construir y publicar una web bonita. Y, en todo caso, siempre se debe tener en cuenta la necesidad de integrar este tipo de plataformas con el ERP corporativo

Implantar una estrategia de e-commerce ayuda a las organizaciones a mejorar el funcionamiento integral del negocio porque para llevarla a cabo hay que hacer uso de las TIC para automatizar todos los procesos administrativos y potenciar la recogida y el análisis de la información que procede de todas las áreas y procesos de la empresa. Sin duda, esto derivará en una mayor eficiencia a todos los niveles: administrativo, logístico, comercial, etc.

Además, un nuevo canal de venta electrónica mejorará el posicionamiento online de la compañía, algo que ayudará a programar, por ejemplo, el lanzamiento de nuevos productos y/o servicios, la realización de estudios o análisis de mercado o el impulso de otro tipo de actividades comerciales o de marketing más innovadoras y con precios más reducidos.

Pero la verdadera ventaja del comercio electrónico para las empresas es que supone un incremento sustancial de sus posibilidades de llegar a más clientes y, por tanto, de aumentar las ventas. Ahora bien, las plataformas de comercio electrónico pueden ser mucho más que un canal de venta online, llegando a convertirse en una auténtica lanzadera para iniciar la aventura internacional de la empresa porque facilita la adaptación a las exigencias de un mercado global y la fidelización de un nuevo tipo de cliente que, bien tratado, puede ser el mejor “embajador” de la compañía.

Por lo tanto, el comercio electrónico no solo habilita a las organizaciones para incrementar sus ingresos, sino que se convierte en uno de los pilares del negocio en el futuro.

Pero como todo en la vida, si se hace, hay que hacerlo bien. Para implementar una plataforma de ecommerce con garantías es recomendable, primero estudiar el mercado, analizar la competencia, diseñar una estructura organizativa, seleccionar proveedores y realizar un plan de negocio. Nada o poco diferente de lo que tiene que ver con el mundo off. Después hay que poner el foco en el propio canal online.

Y es aquí donde deben poner en valor algunas cosas más concretas como  el diseño y la programación del web site, los medios de pago que se van a incorporar, la organización de la logística y el transporte, la articulación de la estrategia de marketing y, por supuesto, y muy, muy, pero muy importante, cómo se va a abordar el cumplimiento de los requisitos legales. El último paso, trascendental en la construcción de un punto de venta online tiene que ver con el apartado, meramente organizativo y deberá responder a preguntas tan concretas como qué criterios se seguirán para evaluar el rendimiento del canal online; quién se ocupará de la gestión diaria de dicho canal (peticiones, pedidos, incidencias, etc.) y cómo se gestionará.

Para todo ello, es importante integrar las herramientas implementadas para sustentar el e-commerce con las herramientas ERP de la empresa es fundamental porque cualquier organización que quiera poner en marcha una plataforma de comercio electrónico deberá tener en cuenta la multiplicación puntos de acceso o canales por las que puede recibir información procedente de cada interacción y transacción que realiza con sus clientes.

El aumento del volumen de datos procedente de dispositivos muy variados (aplicaciones móviles, web, redes sociales…) y fuentes dispersas geográficamente puede convertirse en un problema si la empresa no lo gestiona con agilidad y de forma centralizada.

La mejor manera de hacerlo es a través de las herramientas implementadas en la empresa para sustentar el e-commerce con el sistema ERP, haciendo que aquellas integren con este toda la información relativa a procesos críticos para el canal, tales como el control del stock, el estado de los pedidos, su número o procedencia, el alta de nuevos clientes o la gestión de precios.

La incorporación de las tecnologías de e-commerce a los sistemas ERP es la mejor forma de  alinearlo con el canal offline, dando a la empresa la posibilidad de crear comparativas de rendimiento entre ambos partiendo del análisis de los datos procedentes de cada uno de ellos.

 

 

 

 

Datisa

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