El papel de los entornos financieros de las pymes en contextos de crisis

Aunque parezca obvio, en momentos de crisis lo más importante, o, al menos, una de las cosas más importantes, es tomar decisiones. Eso sí, decisiones basadas en datos consistentes, sólidos y actualizados. Es lo que decimos siempre. Pero, conviene recordarlo de vez en cuando porque hacer que las pymes basen su estrategia y su operativa en la información es la base sobre la que sustentar su evolución. Más aún, en épocas convulsas. Las pymes data driven serán las que despunten en la era post-covid. O, mejor dicho, las pymes data driven serán las que consigan sobrevivir a la crisis. A esta y a las que vengan.

Es precisamente en este aspecto de la toma de decisiones donde tiene que hacer valer su posición el entorno financiero. Hablo de entorno financiero, porque no todas las pymes tienen en su organigrama un director financiero. Sea como sea, la información financiera, tanto si parte de un responsable interno, como de un asesor externo, deberá estar muy presente a la hora de tomar decisiones.

En este sentido, es importante insistir en que la información financiera impacta sobre las decisiones con efectos inmediatos. Es decir, cuyos resultados se pueden observar en el corto plazo. Pero también, sobre otras decisiones más orientadas a los resultados en el medio y largo plazo.

LIQUIDEZ SIEMPRE SOBRE LA LÍNEA DE FLOTACIÓN

La confianza en los mercados financieros se ha debilitado mucho desde la crisis financiera de 2008, por lo que podríamos decir que “llueve sobre mojado”. En estos momentos, muchas pymes siguen preguntándose cómo pueden enfrentarse a este desafío sin precedentes cuando aún se recuperan de la crisis anterior. Una de las lecciones aprendidas entonces y, que puede impulsar a las pymes a salir del apuro actual, es la importancia de planificar y gestionar bien su liquidez.

En este sentido, las pequeñas y medianas empresas tienen que gestionar sus recursos de tal forma que generen la liquidez necesaria para enfrentar las obligaciones propias de su actividad (devolución de préstamos, nóminas, proveedores, suministros…) Afrontar esas obligaciones, en tiempo y forma y, de paso, si puede, generar reservas de liquidez, ayudará a las pymes a superar el trance.

La información financiera impacta sobre las decisiones con efectos inmediatos. Pero también, sobre otras más orientadas a los resultados en el medio y largo plazo. Clic para tuitear

Esta es una de las preocupaciones de las pequeñas y medianas empresas en estos momentos. Resolver los problemas de liquidez que son los que habitualmente surgen en situaciones de crisis. Para eso es fundamental establecer un plan de financiación con los bancos, tener en cuenta la negociación con proveedores o establecer una colaboración estrecha con el área comercial para determinar los saldos de clientes que se pueden sostener y los niveles de stock que se pueden mantener en los almacenes.

Para llegar a este punto, las pymes deben confiar en la visión clave de sus entornos financieros. Unos entornos que deberán:

  • Impregnar a toda la organización de la importancia de operar bajo el prisma de una nueva cultura financiera
  • Posicionar el área financiera dentro del organigrama corporativo
  • Impulsar el crecimiento sostenible de la organización
  • Gestionar la liquidez
  • Definir estrategias basadas en datos
  • Facilitar el cambio tecnológico para eficientar los procesos

DECISIONES A MEDIO Y LARGO PLAZO

En el largo plazo es fundamental que los departamentos financieros se rodeen de una estructura, alimentada de procesos y soluciones tecnológicas que permitan.

  • Obtener reportes precisos con información de negocio para facilitar la toma de decisiones.
  • Versatilidad en la entrada de datos e integración con los canales digitales que son en los que actualmente se están moviendo los bancos y los nuevos clientes.

En este apartado es clave la gestión del activo circulante. Una gestión que afecta directamente al stock, a los clientes y a la tesorería. Solo un apunte de teoría: recuerda que el activo circulante guarda estrecha relación con:

  • El pasivo circulante operativo, es decir, la financiación espontánea proveniente de proveedores y acreedores
  • Las necesidades operativas de fondos (NDF) compuestas por los fondos de maniobra y los recursos negociados (descuentos, pólizas, etc.)

En todo caso, lo que debe quedar claro es que las decisiones que afectan al medio/largo plazo, deberán estar basadas en la información derivada de estas variables. Y que, cualquier paso que se de en una organización, especialmente en un contexto de crisis como el actual, deberán tener en cuenta estos datos financieros.

Tienes información más detallada sobre el papel de la gestión financiera de las pymes en tiempos de crisis en este vídeo de Pablo Couso, director comercial de Datisa. También puedes contactar con nosotros aquí.

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