El papel del área financiera en los procesos de transformación durante la crisis

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Siendo una de las áreas más sólidas de la organización, el entorno financiero debe acometer también profundos cambios digitales que le permitan adaptarse a escenarios críticos. Una adaptación para la que se exigen altas dosis de flexibilidad y transparencia para responder a las necesidades del negocio, pero también, a los requerimientos del cliente. Un cliente que, ahora más que nunca, debe estar en el centro de todo: de la operativa, de la estrategia y de los objetivos.

Datisa explica que la digitalización del entorno financiero va más allá de poder trabajar en remoto. Siendo este aspecto, claramente relevante, en los últimos tiempos, el área financiera deberá apostar por una transformación digital que impacte positivamente en la eficiencia de sus procesos, en la rentabilidad de sus operaciones y, en la confiabilidad de la información que proporcione al resto de áreas corporativas.

Isabel Pomar, CEO de Datisa asegura que “la situación crítica que vive el ecosistema empresarial está obligando a las áreas financieras a encarar una serie de desafíos relacionados con la eficiencia y la rentabilidad. Pero, también, volcados en una transformación digital que facilite e impulse la toma de decisiones basadas en datos fiables, precisos y actualizados. Y, en todo caso, una transformación digital orientada al cliente”.

Sobre esta transformación digital a la que ya se enfrentan los departamentos financieros de muchas pymes en España, los retos que implica y cómo acometer el proceso de una manera segura y colaborativa, la firma española de ERP para pymes apunta algunos elementos a tener en cuenta:

  • Mirar al futuro. Es decir, planificar. Está claro que el área financiera es un entorno analítico. Una de las tareas en las que más foco se pone es en el control y análisis de los números. Y, más aún, de los datos que tienen que ver con los cierres contables. Ahora, en la nueva visión más proactiva del entorno financiero, las pymes buscan una mayor aproximación de finanzas al negocio. Es decir, hacer que todas las decisiones que tengan que ver con la organización, cuenten con la participación y el asesoramiento del departamento financiero. Por lo tanto, la transformación digital de las finanzas en las pymes pasará por utilizar herramientas para la previsión y la planificación, modificando la visión de los profesionales financieros que pasarán de ser controladores a asesores.

En este sentido, la utilización de un ERP para pymes con funciones financieras permitirá, por ejemplo, realizar una previsión de saldos (ingresos y gastos, disponibilidad de cuentas de crédito, …) o una planificación presupuestaria que podrá automatizarse en base a criterios lógicos.

  • Agilizar y digitalizar. Hacerlo en el más amplio sentido de la palabra. Agilizar implica ganar velocidad, pero también garantizar la seguridad y la fiabilidad de la información que se maneja. En este contexto de transformación, las áreas financieras deberán ir eliminando el papel de todos sus procesos y automatizando todas las funciones que sea posible.

Con un ERP financiero las pymes tendrán una mayor autonomía para generar y hacer el seguimiento de toda la información relevante sobre el negocio. Información que será accesible y comprensible no solo para el entorno financiero sino para todas las áreas que conforman la organización. Ese acceso será fácil, inmediato, automático y preciso y evitará la dependencia, por ejemplo, de las entidades financieras y de la información que proporcionan.

  • Adaptar el talento a la tecnología. O viceversa. El caso es que tecnología y personas deben estar alineadas para impulsar el cambio. En este sentido, es importante tener en cuenta la adaptación de los perfiles profesionales a las nuevas necesidades de las áreas financieras. Es decir, habrá que facilitar formación y capacitación digital para optimizar el talento, buscando una visión más proactiva de la función financiera. Pero, también habrá que apostar por la tecnología que busque la maximización de la rentabilidad y la eficiencia. Tecnología que agilice y mejore, también desde el entorno financiero, la relación con los proveedores, la satisfacción del cliente y las relaciones interdepartamentales para, por ejemplo, compartir documentos clave como facturas, presupuestos o cifras sobre ingresos o gastos, en entornos seguros.

Por eso, un ERP para pymes además de ser potente, flexible y funcional, deberá ser fácil de usar, proporcionar un servicio de acompañamiento y soporte adecuado y, sobre todo, facilitar la formación óptima para que los usuarios obtengan el máximo rendimiento de sus aplicativos.

Por último, Isabel Pomar afirma que “lo más importante que deben tener en cuenta las pymes a la hora de impulsar el cambio en sus áreas financieras es el trabajo en equipo y la transversalidad. Hay que centrarse en la aportación de valor y en la ayuda a la toma de decisiones. En el asesoramiento, en la creación de una cultura basada en la agilidad, la seguridad y la transparencia y en la contribución a la mejora de la eficiencia y la rentabilidad”.

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