Por qué es clave la gestión del circulante en época de crisis

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En una situación como la que estamos viviendo, con una crisis económica generalizada, estamos viendo cómo muchas de las pymes que operan en nuestro país están teniendo cada vez más dificultades financieras. Muchas de estas dificultades tienen su origen en una inapropiada gestión del circulante.  Lo que deriva en una falta de liquidez y en serios problemas para la viabilidad del negocio, incluso, aun cuando las empresas siguen facturando.

En estos momentos se habla mucho de los problemas de liquidez. Sin embargo, muchos de esos problemas tienen que ver con una falta de alineación de la estrategia de negocio con la estrategia financiera que dé soporte a los objetivos estructurales de compras, de ventas, de inversión, etc. Por eso, es importante que toda la información de la empresa esté interrelacionada y coordinada de manera interdepartamental. Es decir que, los objetivos de compras deben establecerse teniendo en cuenta, entre otros aspectos, la capacidad financiera de la empresa para abordarlos. También los objetivos de ventas deberán apoyarse en la misma capacidad financiera para determinar, por ejemplo, el crédito que se va a conceder a los clientes.

Esta es una cuestión que hay que tener muy en cuenta porque es más habitual de lo que cabría esperar. De hecho, hay empresas que, incluso encontrándose en una situación en la que la demanda les favorece y en sus cuentas de resultados, se reflejan beneficios, lo cierto es que arrastran serios problemas de liquidez que son, además, recurrentes. Esta situación les obliga a “estirar” sus compromisos, a aplazar pagos a proveedores, les limita su capacidad para negociar con los bancos, etc.

MECANISMOS DE CONTROL DEL CIRCULANTE

Hoy en día, la gestión del circulante es fuente de preocupación para muchas compañías. Incluso aquellas que arrojan beneficios, están afrontando serios problemas a la hora de financiar sus operaciones, porque desconocen la naturaleza propia del circulante o los mecanismos disponibles para su control. La buena noticia es que existen varias alternativas tecnológicas que son capaces de facilitar y optimizar la gestión del circulante. Aunando unas buenas ideas con una buena gestión del circulante, las empresas serán capaces de procurarse más fácilmente los recursos necesarios para su día a día y contar con unas finanzas operativas más saneadas.

La gestión del circulante, integra, directa e indirectamente, todas las decisiones que se producen en los diferentes ámbitos que conforman la empresa, ya sea desde el punto de vista departamental o estamental. Desde la primera óptica, hay que señalar que en la gestión del circulante se integra la información derivada del área financiera, contable, comercial, marketing, almacén, etc. Pero, desde el punto de vista de las diferentes capas que conforman la compañía, también la gestión del circulante debe servir como catalizadora de toda la información que se devenga del trabajo y las decisiones llevadas a cabo por empleados, managers, jefes de equipo, directivos, consejeros, etc. Este escenario exige mayor coordinación y control para evitar cualquier desequilibrio financiero.

Utilizar un ERP de contabilidad analítica hoy, es más necesario que nunca por razones obvias. El difícil momento económico ha sido la causa para que muchos gerentes se sientan tentados de aplicar un recorte generalizado, para todas sus líneas de negocio y en todos sus centros. Un recorte proporcional, sin tomar en cuenta la estructura de beneficios de la organización. Por otro lado, podría comprometer seriamente no sólo el desempeño actual de la empresa, sino también su capacidad futura de salir a flote.

Alinear los objetivos corporativos con la estructura financiera que debe soportarlos, es estratégico en cualquier organización, más si hablamos de pequeñas y medianas empresas, en las que los recursos son escasos y en las que, el coste de oportunidad puede provocar problemas muy serios. En este sentido, es importante que, también este tipo de compañías, informaticen su gestión, apoyándose en ERP flexibles y funcionales, para optimizar su planificación, para dotarse de herramientas de control y para aumentar su capacidad de reacción.

GESTIÓN DEL CIRCULANTE Y CAPITALIZACIÓN EMPRESARIAL

Es también destacable todo lo referente a la Gestión de Reclamaciones de Cobros. En un entorno de crisis como el actual, la empresa debe tener en cuenta que los impagos suelen producirse por una falta de tesorería y no por mala fe. Partiendo de este punto, la gestión de reclamaciones debe ser más empática con el cliente y, en este sentido, los sistemas ERP y CRM resultan de gran ayuda si es capaz de documentar las previsiones de cobro impagadas, las cantidades reclamadas o, incluso, de generar automáticamente distintas cartas de reclamación dependiendo de cada situación.

Si tenemos en cuenta las relaciones con los proveedores, pasa lo contrario. Son ellos los que contraen un riesgo con nuestra empresa cuando nos dan crédito. Todos estos compromisos deben estar, por lo tanto, convenientemente reflejados en el sistema para ayudar a controlar las ratios de solvencia y mantener un trato escrupuloso con los proveedores, lo que nos permitirá renovar los acuerdos con ellos sin ningún problema.

En términos generales una correcta gestión del circulante tiene una influencia directa en los niveles de capitalización y en la capacidad potencial de competitividad de la empresa. Hoy en día, hay tantos factores que hay que tener en cuenta en esta labor, que resulta prácticamente imposible llevarla a cabo sin la ayuda de un software de gestión apropiado.

En momentos como los actuales en los que es estratégico optimizar los costes cobra, si cabe, mayor importancia, el concepto de gestión del circulante porque es uno de los pilares imprescindibles a la hora de controlar los niveles de capitalización de la empresa y porque influye de manera directa en su capacidad competitiva.

Como he dicho anteriormente, todas las decisiones que se toman en las distintas áreas que conforman la empresa producen un impacto financiero que es necesario poner bajo control para evitar poner en peligro la salud global del negocio. Pero, además, es importante, disponer de la capacidad de anticipación, planificación, control y reacción y de la necesidad de articular de manera “invisible”, la comunicación entre todos los elementos decisorios de la empresa. Ahora quiero añadir además, que es necesario garantizar una metodología de trabajo orgánica y natural para que la información fluya de manera lógica a través de los distintos departamentos y llegue a todos los responsables.

EL ALMACÉN TAMBIÉN IMPACTA SOBRE LA COMPETITIVIDAD

 

Datisa

Datisa

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