• 902 328 472
  • info@datisa.es

Qué debe aportar un ERP a las Pymes

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin

Un ERP es una herramienta de gestión integral que ofrece una solución funcional a las diferentes áreas de trabajo, tanto operativas como estructurales, de una empresa, transformando los datos que manejan en información analítica. Su utilización, particularmente entre las Pymes, permite mejorar su capacidad de gestión.

Ahora bien para que las pymes puedan beneficiarse de la utilización de las soluciones integrales de gestión, éstas deben cubrir cuatro áreas funcionales específicas: tesorería, planificación, contabilidad analítica y almacén. Evaluando en conjunto y de forma relacionada la información de cada una de estas áreas, las pequeñas y medianas empresas podrán hacer frente con más rigor a las variaciones del mercado, podrán plantear y desarrollar estrategias expansivas o contractivas, podrán tomar decisiones soportadas sobre datos reales y actualizados y podrán alinear siempre sus estrategias con las plataformas financieras que las van a sostener.

La variabilidad del mercado impacta directamente sobre el circulante, muy sensible a la coyuntura, por lo que el ERP óptimo debe abordar cuatro puntos estratégicos: tesorería, a través de un desarrollo específico, planificación para ganar capacidad de anticipación, contabilidad analítica y gestión del almacén por el impacto financiero que tiene en las empresas.

 

Tesorería, planificación, contabilidad analítica y almacén, los cuatro indispensables

En el bloque de Tesorería, los ERP deberán abordar procesos como la gestión bancaria o la gestión del crédito comercial. En cuanto a la gestión bancaria es preciso, determinar y “administrar” la información que afecta a la relación entre banco y empresa. Liquidación de intereses, negociación de documentos, conciliación automática, control de posiciones, contabilidad de movimientos,  etc. son elementos que sólo pueden gestionarse correctamente a través de soluciones informáticas avanzadas. En cuanto al crédito comercial, uno de los elementos que crece automáticamente cuando se incrementa la cifra de negocio, ya que por norma general se suele vender a crédito, los especialistas del proveedor español afirman que, además de establecer alertas que avisen si se sobrepasan los límites de crédito previamente establecidos, los ERP ayudan a ejercer un “control diplomático” en la reclamación de impagos.

La gestión del crédito comercial también afecta a los proveedores porque nuestras operaciones comerciales se sostienen, en gran medida, gracias al crédito que nos dan los proveedores. El sistema nos ayuda a “mimar” esa fuente de financiación.

Otro elemento estratégico que aportan los ERP a las pequeñas y medianas empresas es la capacidad de planificación, a través de la disciplina Presupuestaria. Esta herramienta permite ejercer una gestión presupuestaria mediante la creación de presupuestos, contables y de tesorería con un criterio lógico y con posibilidad de corregir desviaciones. Esto confiere a las empresas la capacidad de anticipación necesaria para detectar “agujeros” y disponer del suficiente margen de maniobra para buscar los fondos necesarios para cubrirlos, ya sean, fondos propios o practicando políticas comerciales más agresivas.

El tercer bloque funcional sobre el que las empresas deben fundamentar el uso de un ERP es la contabilidad analítica que permite diferenciar y evaluar la productividad y rentabilidad de cada uno de los centros de costes que conforman la empresa. La contabilidad analítica complementa los resultados financieros y evita cortar por lo sano. Resulta indispensable para tomar decisiones estratégicas que afectan a la estructura productiva de la empresa.

Finalmente, los sistemas de gestión empresarial deberán tener muy en cuenta el impacto financiero que tienen las decisiones operativas que afectan al almacén, donde muchas veces se produce una guerra de fuerzas extremas. Por un lado, existe una tendencia orientada a acumular stock, por otro lado, la contraria, es decir, no acumular mercancía. En este caso, las Pymes deberán buscar herramientas que les permitan ejercer políticas de reposición lógicas, basadas en máximos y en mínimos, históricos por consumo, automatizar inventarios, etc.

 

Y no olviden capitalizarse y “supermineralizarse”

Apoyándonos en una frase que a todos nos suena, al menos a los que hayan cumplido los 40, es importante insistir en un hecho significativo. Las empresas que invierten en tecnología y lo hacen sobre plataformas cloud, hacen una doble inversión. Por un lado, despliegan un desarrollo funcional para gestionar con eficiencia el circulante y evitar riesgos financieros. Hacerlo además de forma orgánica y en sintonía con el alojamiento que dará cobertura a la plataforma de software, favorece el aprovechamiento de la enorme flexibilidad que incorporan las plataformas cloud.

Esta doble inversión tecnológica, funcionalidad/alojamiento, es la que ayuda a las pymes a capitalizarse, es decir, a desarrollar su capacidad productiva y aumentar su competitividad.

Datisa

Datisa

Deja un comentario