Situación de las TIC en las pymes españolas

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En 2013 se ha recortado la distancia entre microempresas y pymes y se ha impulsado el uso de las redes sociales, pero el cloud no acaba de despegar”

Pocas semanas después de haberse presentado el Informe ePyme 2013: Análisis sectorial de implantación de las TIC en la pyme española, elaborado por Fundetec en colaboración con el Observatorio de las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información (ONTSI), me gustaría analizar algunas de las conclusiones más destacadas que podemos extraer del mismo.

  • En tecnologías básicas se reduce la brecha digital entre microempresas y pymes. Por tecnologías básicas entendemos la utilización de los ordenadores, de Internet y de los teléfonos móviles. Sin embargo, la distancia sigue siendo relevante, si hablamos por ejemplo de páginas web. En este sentido, sólo dos de los sectores analizados, Informática, Telecomunicaciones y Servicios Audiovisuales, junto con Hoteles, Campings y Agencias de Viaje, han conseguido cumplir los objetivos establecidos por la Agenda Digital para España para 2015. En este caso, el 55% de las microempresas de este sector, trabajan y apoyan significativamente su actividad en su página web.
  • Menos inversiones en TIC y poco personal cualificado. Éste sigue siendo uno de los grandes caballos de batalla en el entorno de las pequeñas y medianas empresas. La crisis económica, según apunta el Informe, ciertamente ha hecho mella en los presupuestos de inversión TIC de este tipo de organizaciones y ha dejado bajo mínimos su capacidad de innovación. Si a esto le sumamos la falta de capacitación tecnológica que afecta especialmente a las microempresas, lo cierto es que se dibuja un panorama algo desolador. No obstante, este tipo de organizaciones, acostumbradas a operar en condiciones impropias del tiempo en el que vivimos, han mostrado desde siempre, su gran capacidad para superar grandes retos y abordar proyectos ambiciosos a fuerza de tesón, de tiempo y de mucho, mucho, mucho, esfuerzo. La formación debería ser un foco de atención relevante para superar estas carencias. De hecho, el Informe ePyme, la señala (a la formación) como una de las principales reclamaciones de los diferentes sectores a las administraciones públicas y a los proveedores tecnológicos. La adecuación de las soluciones TIC a las verdaderas necesidades de cada sector y la disponibilidad de apoyo financiero para poder acometer dichas inversiones en formación y adopción tecnológica, completan la lista de requerimientos.
  • El cloud computing si, pero no. A pesar de que en la edición del año pasado de este mismo informe, se presentaba el cloud computing como una alternativa a las implantaciones tradicionales de infraestructura TIC en las empresas, por su bajo coste y su rapidez en el despliegue, lo cierto es que en este año se contrasta el hecho de que aún son pocas las empresas que han optado por esta tecnología. A pesar de sus ventajas, los responsables de este tipo de compañías siguen siendo reticentes a alojar sus datos corporativos en servidores están fuera de su control y muestran un claro desconocimiento sobre lo que es, cómo funciona e, incluso, las ventajas que ofrece el cloud computing.

 

Cada uno debe contribuir en la medida de lo posible

Para avanzar, alguien tiene que dar el primer paso. La historia está plagada de referencias a visionarios que “se atrevieron a atreverse”. Criticados primero, y alabados, después, muchos de ellos contribuyeron a impulsar grandes cambios. Desde el punto de vista de la tecnología aplicada a la pyme, hay algunos aspectos que creo que son estratégicos para conseguir que una y otra, es decir, tecnología y pyme, sean capaces de complementarse e incluso de integrarse.

A mi modo de entender hay cuatro “mantras” que deben tenerse siempre en cuenta:

  1. Tecnología justa, ni más ni menos. A veces las empresas se lo tendrán que quitar de otro sitio, pero me atrevería a decir, que la tecnología es imprescindible hoy en día para el desempeño de cualquier actividad empresarial. El secreto está en planificar y dosificar. No siempre lo más grande o lo más caro es lo mejor. Las pymes deben adaptar la tecnología que hay disponible en el mercado, a sus necesidades y nunca dejar que sea la tecnología la que marque sus ritmos de movimiento. Pero eso sí, ni ordenadores a pedales, ni móviles enchufados a la red ni empresas sin página web.
  2. Dejarse asesorar. Un empresario de éxito no debe ser visto como el típico hombre orquesta, que toca muchos instrumentos y todos, medio bien o medio mal. Un empresario de éxito será aquel que sepa rodearse de aquellos colaboradores capaces de aportar conocimiento en aquellas áreas a las que él no llega. En tecnología sucede lo mismo. Existen muchos proveedores capaces de ponerse en la piel de este tipo de empresas y adaptar la tecnología a las necesidades reales de las mismas.
  3. Formación siempre. Nunca se deja de aprender y esta máxima funciona a todos los niveles de la vida. Desde el punto de vista empresarial, no podía ser diferente. En este sentido, los empresarios deben valorar –y creo que así lo hacen- a aquellos proveedores que vuelcan gran parte de sus esfuerzos económicos y humanos, en desarrollar planes de formación, tanto para sus empleados, como para sus usuarios, con el fin de que los primeros sean capaces de ofrecer siempre la mejor solución y de que los segundos, estén preparados para obtener el máximo rendimiento al potencial que encierra la tecnología que utilizan.
  4. Vivir sin miedo, libera. Si las empresas pierden el miedo a equivocarse, serán libres para experimentar y con ello, para descubrir nuevos caminos, nuevas fórmulas de desarrollo, nuevas estrategias de crecimiento. Eso sí, la experimentación debe fundamentarse en información consistente que permita establecer unas hojas de ruta y modificar determinados criterios en función de los resultados que se vayan obteniendo. Es así, como se recorre el camino al éxito.

 

Datisa

Datisa

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