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¿Un ERP mejora la competitividad de una organización?

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Un ERP contribuye a que la organización sea más rápida y más eficiente en sus procesos y mejora la competitividad de una organización. Ahora bien. ¿Cómo debe ser el ERP ideal para que realmente se cumpla esta máxima?

Cuando formulamos preguntas tan genéricas, no podemos esperar que las respuestas sean demasiado concretas. A esta cuestión se puede responder fácilmente diciendo que si el ERP utilizado contribuye a que la organización sea más rápida y más eficiente en sus procesos, sí, entonces el ERP mejora la competitividad de una organización.

Ahora bien. ¿Cómo debe ser el ERP ideal para que realmente se cumpla esta máxima? Por supuesto puedes, leer las múltiples entradas que hay en este blog sobre criterios para elegir un ERP, o seguir leyendo este post e ir sumando requisitos a los que ya hemos mencionado en otras ocasiones.

Así que, empezamos, sin orden de prioridades, es decir, según me vienen a la cabeza y no siendo los primeros más importantes que los últimos. Para ayudar a mejorar los ratios de competitividad de las pymes, un ERP debe tener una interfaz que sea sencilla y fácil de utilizar, eso hará que el sistema en sí, sea más productivo. El usuario deberá poder establecer los criterios sobre la forma en la que quiere trabajar, programar las alertas para que el ERP le avise sobre hechos importantes y que no sea dependiente del tipo de dispositivo a través del que se acceda, es decir que se pueda entrar en el sistema desde el PC de la oficina o desde cualquier otro equipo.

Por otra parte, un ERP, además de aportar información útil deberá presentar esa información con una estructura también sencilla para facilitar la gestión del dato y para que, realmente esa información sea útil. El sistema deberá poner a disposición del usuario las funcionalidades necesarias como para poder clasificar la información en función de diferentes criterios, si pueden ser establecidos, libremente por el usuario sin que tenga que ceñirse estrictamente a los que el programa define por defecto, mejor. En este apartado también es interesante señalar que al usuario le tendrá que resultar sencillo, cómodo y rápido buscar información, interpretarla y gestionarla. ¡Ojo a la información que se puede obtener de la relación con clientes, proveedores o incluso, diferentes comunidades de profesionales!, todo debe servir para enriquecer el sistema y, a la vez, optimizar su uso.

El usuario parece ser una de las claves para que el ERP ayude a que una organización sea más competitiva. Desde luego que su apoyo contribuirá al éxito, del mismo modo que su rechazo, impulsará hacia el fracaso cualquier intento de cambio corporativo, más aún, si este cambio afecta a su forma habitual de hacer las cosas. Por lo tanto, un software de gestión empresarial debe hacer que los procesos de negocio fluyan y los usuarios deben ser conscientes de ello.

Y, ¡cómo no! la contención de los costes es otro elemento inherente a la competitividad de las empresas. ¿Ayuda un ERP a reducir los costes? Es evidente que sí. Primero porque es capaz de ayudar a las organizaciones a optimizar sus recursos, materiales y humanos. Los primeros porque, al disponer de información consolidada se mejora la toma de decisiones en cuanto a la compra de productos, la elección de proveedores, el establecimiento de los precios, la gestión del almacén, la previsión de cobros y pagos, etc… Y, en cuanto a los segundos, automatizar procesos, implicará la necesidad de que menos personas intervengan en determinadas tareas que aportan poco valor pudiendo ser desplazadas hacia otras áreas, funciones o procesos que realmente contribuyan a mejorar el día a día de la organización, que aporten más valor y que repercutan en el cómputo corporativo.

Y segundo, porque las fórmulas de explotación TI orientadas al pago por uso, o al “alquiler” tecnológico evitan los grandes desembolsos, ciñendo las inversiones de la empresa a aquellas herramientas y/o funcionalidades concretas que necesite. La posibilidad de ir ampliando unas y otras, en función de nuevos requerimientos permite que la organización planifique y contenga los gastos e inversiones.

Y, finalmente, sí, lo reconozco. Más de lo mismo. Mucha flexibilidad, mucha elasticidad y mucha capacidad de respuesta inmediata. Mucho retorno de la inversión rápido y seguro y muchos modelos de implantación ágiles, cortos y efectivos. Y así, sí, sin duda ninguna, un ERP contribuye de manera directa a mejorar la competitividad de una pyme.

¿Quieres comprobarlo? ¿Buscas un  ERP que te ayude a mejorar la competitividad de tu organización?

 

Datisa

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