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VUCA y la vulnerabilidad que confiere a las pymes

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Sabemos que los nuevos entornos en los que se desenvuelven las pymes son inestables, volubles; son realmente inciertos y cada vez más complejos, por mucho que, frente a esa complejidad nos empeñemos en actuar con sencillez, vía soluciones sencillas, respuestas sencillas, procesos sencillos. Lo cierto es que todo esto lo tenemos claro. Ponerle un nombre u otro solo ayuda a que hablemos un poco más de ello. Pero, claro, pensándolo bien, eso en sí mismo, ya es un gran avance.

La definición de los entornos VUCA incluye una serie de principios que, así, de primeras no suenan demasiado bien. Es decir, cuando hablamos de entornos o mercados volátiles, inciertos, complejos y ambiguos, desde luego, ganas de reír no nos entran. Y, frotarnos las manos, pensando en lo bien que vamos a funcionar en este contexto agitado, pues tampoco lo veo.

Sin embargo, desde que le hemos puesto este nombre tan “marketiniano” -VUCA- y nos hemos quitado el miedo a hablar de ello, nos hemos dado cuenta, al menos es lo que me ha pasado a mí, de que tampoco es para tanto. Quiero decir que, en el ecosistema pyme, todo, en mayor o menor medida, resulta incierto y complejo. Y que, el tejido empresarial como la sociedad y el mundo en general se mueve continuamente. No permanecen quietos nunca. Es el proceso normal de la evolución. Nos encontramos, sí, con algunos períodos de mayor estabilidad, pero, desde luego, creo que todos los que conformamos la cadena de valor de una pyme, tenemos claro que esos períodos son siempre, -como el resto- pasajeros.

Entonces, ¿por qué nos preocupa tanto la volatilidad y la ambigüedad de los entornos VUCA? La verdad es que no sé muy bien cómo responder a esta pregunta. Quizá sea porque a pesar de tener claros los principios que caracterizan al entorno en el que nos movemos, las pequeñas y medianas empresas no tienen tan claro, qué herramientas o qué estrategias deben implementar para “neutralizar” sus efectos. Y, mucho menos, cómo desenvolverse en este contexto para impulsar el crecimiento de sus negocios. Así que, aún estamos anclados en la vulnerabilidad extra que aporta VUCA a las pymes, y no hemos dado el paso siguiente para generar nuevas oportunidades dentro de este “mar revuelto”.

El cambio es una constante

Honestamente creo que las pymes, las empresas en general, tienen todo a su favor para poder transitar con éxito en estos entornos VUCA que, insisto, bajo mi punto de vista, no introducen nada en exceso diferente de lo que podíamos estar hablando hace unos años. Lo que sí es diferente, extraordinariamente diferente, son las opciones que tenemos como individuos, como sociedad y como parte del tejido empresarial -ya sea desde la óptica de cliente, proveedor, partner, o empleado- para aprovechar al máximo todo el potencial que proponen.

Hablo de conocimiento y de las posibilidades de formación que tenemos para especializarnos o, para adquirir las habilidades y competencias que no tenemos; hablo de tecnología, pero de todo tipo de tecnología, aplicable a todo tipo de procesos y operativas; hablo de gestión, de nuevos modelos de gestión que apuestan por estructuras corporativas más livianas y más horizontales, por ganar velocidad y autonomía para la toma de decisiones y, entre otras cosas, por impulsar la colaboración y el intercambio de información; y, sí, hablo también, de una nueva manera de entender los negocios, como ya experimentamos -casi de manera inconsciente- una nueva manera de entender la vida, las relaciones, las comunicaciones o el entretenimiento.

Colaboración e integración como amortiguadores

VUCA ha cambiado las reglas del juego. Claro. Es evidente que las pymes no pueden operar como lo hacían 10 años atrás. Pero, es que nosotros tampoco somos los mismos que hace una década ni como clientes, ni como empleados, ni en nuestro entorno personal. Hoy tenemos a nuestra disposición la Inteligencia Artificial, la Analítica de Datos, el Internet de las Cosas,  los archi-famosos Chatbots y otro montón de disciplinas que nos hacen -insisto, a veces de manera inconsciente- la vida más fácil.

Dentro de unos años, estaremos hablando de otros entornos, quizá más o menos inestables, quizá más o menos seguros, quizá más o menos convulsos. Pero, estoy convencida de que VUCA habrá pasado a la historia.

¿Qué herramientas y qué estrategias pueden implementar las pymes para neutralizar los efectos del entorno VUCA? Clic para tuitear

En todo caso, estamos en una zona de no retorno en lo que a transformación digital se refiere. Un momento en el que no se puede ni dudar ni buscar excusas. No vale victimizarse y culpabilizar a la inestabilidad del entorno para justificar que, eso hace a las pymes más vulnerables. Eso, no vale. La evolución digital no es opcional. Eso no significa que no debamos ser realistas y tomar conciencia sobre los retos que podemos abordar en solitario y sobre aquellos otros en los que necesitamos ayuda para salir airosos. La colaboración y la integración siempre -o, casi siempre- es beneficiosa para amortiguar o minimizar el vértigo que provoca la inestabilidad del entorno.

Por lo tanto, mi recomendación es que hay que mantener la actitud de búsqueda permanente de aquellos elementos que puedan actuar como activadores del crecimiento, de la innovación y de la aportación continua de valor, ya sea en entornos VUCA o no. Apostar por la renovación continua y por la eficiencia siempre suma.

 

Datisa

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