Para instalar un ERP, razones son amores

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“Si me dices con argumentos sólidos que algo funciona, te creo. Pero si me lo demuestras con números, te lo compro”.

shutterstock_115444231Me imagino que si eres gerente de una pyme, responsable financiero o, incluso de tecnología, alguna vez te habrás preguntado por qué sería interesante implementar un ERP en la organización. La respuesta, que puede argumentarse desde diferentes ópticas, es bien sencilla: para facilitar la toma de decisiones. Ahora bien, esta respuesta simple, esconde detrás, como decía, un amplio abanico de razones que explican porque una solución de este tipo facilita información consolidada o, mejor dicho, confiable, en tiempo real, para mejorar los procesos que intervienen en una decisión empresarial, ya sea operativa o estructural.

Seguramente, si eres un profesional, digamos senior, dentro de la organización, es muy probable que hayas sentido ese impulso por implantar un ERP, por ejemplo, ante una situación de crecimiento, pensando que era necesario acompañar la expansión del negocio, con un software capaz de administrar y gestionar grandes volúmenes de información. Y te habrás hecho la que muchos consideran, pregunta del millón: ¿Software a medida o estándar? Y la del medio millón: ¿Herramienta vertical o genérica? E, incluso, habrás llegado a plantearte la pregunta del cuarto de millón: ¿Aplicativos de código abierto o no?

Aunque, obviamente son cuestiones estratégicas a tener muy en cuenta a la hora de decidir una opción u otra, no es la primera cuestión que debe analizarse. Lo primero de todo, y, aunque resulte una evidencia, lo más importante es determinar qué necesidades reales tiene actualmente la organización y qué requerimientos se estima que pueda tener a medio plazo.

shutterstock_87092642Con todo ello, usted, gerente, director financiero o responsable de TI, deberá tener claro si la compañía realmente necesita apoyar su gestión en un aplicativo tecnológico para optimizar las relaciones con sus clientes, o para hacer un seguimiento más exhaustivo de sus pedidos, o para mejorar su cadena de suministros o para realizar informes financieros o para administrar de manera más eficiente los inventarios, o para planificar la producción o para gestionar de manera óptima los costes industriales.

¿Aún te quedan dudas?

Todas éstas son en sí mismas, razones de suficiente peso como para trabajar con plataformas de gestión empresarial. Pero lo cierto es que, por muchas funcionalidades que aporten estas plataformas si en la empresa no se saben detectar claramente las áreas en las que pueden utilizarse para mejorar los procesos, difícilmente podrán obtener los beneficios que se esperan de ellas.

En todo caso, parece lógico pensar que si mejoras los procesos dentro de una organización se mejorarán evidentemente los resultados de la misma. Es decir, incremento de la productividad y descenso de los costes, básicamente, por la propia mejora en sí (se necesita menos tiempo para hacer las cosas mejor) disponer y manejar información eficiente, como decía al principio, te ayuda a visualizar con absoluta claridad, la situación exacta de la empresa, a planificar objetivos y estrategias, a evaluar, a medir y, en general, a facilitar datos en tiempo real para garantizar el acierto en la toma de decisiones.

shutterstock_29211100Mejores resultados, por lo tanto, es lo que se busca o se debería buscar cuando alguien se plantea centralizar procesos a través de un ERP. Pero a la hora de maximizar esa mejora en los resultados, el proveedor tecnológico, que deberá acompañar en todo momento a la organización, deberá mostrar la manera más eficiente en la que su software añade valor al día a día de la empresa. Para entender ese valor adicional que aporta el sistema, existen diferentes parámetros, desde el retorno de la inversión interanual, hasta los aumentos porcentuales de las ventas o el descenso de las reclamaciones de clientes, o la reducción de los costes de inventario o la disminución de la pérdida de oportunidades o, en definitiva, cualquier elemento que muestre, con cifras, eso sí, que desde que se produjo el cambio no sólo se ingresa más, sino que se gasta menos.

 

Datisa

Datisa

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