Por qué deberían las empresas de restauración implantar una solución ERP

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Recién estrenado el calor y con la mirada puesta en las terracitas de verano, se vuelven a poner de moda las peculiaridades de gestión propias de los establecimientos de hostelería y restauración. En estos períodos en los que restaurantes, cafeterías, bares o chiringuitos de playa, “hacen su agosto”, resulta más interesante que nunca, llamar la atención de sus responsables sobre la importancia de gestionar bien el negocio para que los clientes, que están en un momento de ocio, puedan disfrutar al 100% de la comida, del entorno o del servicio.

En sí misma, esta sería una buena razón para que aquellas empresas de hostelería que aún no dispongan de una solución ERP, tomen la decisión de incorporar estos sistemas a su gestión diaria. Pero hay además, otras muchas razones. En general, los sistemas de gestión empresarial, tanto los ERPs, estándar, como las soluciones verticales, de las que ya hemos hablado también en este blog, son hoy en día, indispensables para facilitar el control de los procesos y mejorar la rentabilidad en este tipo de establecimientos.
 

El estado de las cosas

En términos generales, se podría decir que estas soluciones han sido el principal motor para impulsar la productividad empresarial en las últimas décadas por lo que, pensar que un restaurante, por ejemplo, puede funcionar y crecer al margen de las mismas, por muy artesanal que sea su negocio, es realmente una utopía.

Dicho esto, por supuesto que hay que tener en cuenta algunas variables como la estructura del negocio en cuestión -no es lo mismo una cadena de restauración, que un pequeño chiringuito de playa-, el volumen del negocio o los procesos específicos de cada establecimiento. Todas estas variables y algunas más, determinarán qué tipo de soluciones informáticas necesitará la empresa y, por supuesto, también, bajo qué modelo de comercialización y explotación, hará uso de ellas.

En los últimos años, sobre todo los pequeños y medianos negocios de restauración han avanzado mucho en lo que a informatización de su front-office se refiere (lo que está de cara al público, facturación, control de la sal, camareros, etc.). Para ello, han aplicado las nuevas tecnologías a todos los puntos de contacto con el cliente. Sin embargo, la automatización de su back-office (la parte de atrás del negocio como escandallo de platos, recetas, control de almacén, etc.), con procesos como la gestión financiera, de compras o de almacén, no ha seguido el mismo ritmo. Sigue siendo, por tanto, uno de sus grandes caballos de batalla porque muchas de las pequeñas y medianas empresas del ámbito de la restauración  que sí han apostado por la informatización de sus procesos internos, no han sido capaces de aprovechar al máximo la potencialidad de sus aplicaciones.

 

 Qué necesidades básicas se deben cubrir

A nivel global, lo que demandan las empresas de restauración, y más aún en un entorno como el actual, es gestionar mejor sus recursos. Esto es, saber de dónde vienen sus ganancias, cuáles son los platos y las líneas de negocio más rentables y en qué se les va “el dinero”, para poder optimizar todas las partidas y mejorar su rentabilidad global. Este control, cumple además una función adicional, ya que les ayuda a dotarse de la estructura financiera adecuada para afrontar sus planes de negocio en cada ejercicio. Otra cuestión importantísima, en el sector, es la gestión de la trazabilidad.

En general, los empresarios del sector de la restauración deben optimizar sus procesos, tanto en el back-office, para todo lo relacionado con las tareas de control del almacén, control de escandallos, gestión de proveedores y compras, etc.; como para el front-office, para poder realizar de una manera más eficiente la reserva de mesas, las comandas, la facturación o el control de los camareros. Pero también es importante tener en cuenta los sistemas de gestión financiera, especialmente, el módulo de contabilidad.

En definitiva, son muchas las razones por las que las empresas de restauración deberían “mirar con buenos ojos” a los ERP, porque permiten automatizar sus procesos, mejorar la cantidad y la calidad de la información disponible sobre su negocio, unificar y aumentar la fiabilidad y disponibilidad de la información, etc., etc., etc., pero sobre todo, deberían mirar en positivo este tipo de soluciones porque ponen en valor el servicio que se presta al cliente final y eso, en un entorno en el que, los gustos son tan volubles y dependen tanto de los pequeños detalles, tiene una importancia, sublime.

 

Datisa

Datisa

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