Integración de ERP para abordar la nueva normalidad

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La situación generada por la pandemia de COVID-19 ha provocado un gran impacto sobre las economías de todo el mundo. Desde el punto de vista de las pymes, este escenario les ha obligado a repensar el enfoque de la gestión de sus proveedores y clientes. Y, por supuesto, de la tecnología que utilizan o utilizarán para dar soporte a esa nueva visión. 

Durante muchos años, las pymes han puesto el foco en la optimización de sus soluciones tecnológicas y, cómo no, en mejorar sus procesos de back-end para reducir los costes, gestionar sus inventarios de una manera más eficiente, maximizar sus activos, etc. Todos estos esfuerzos, está claro que han contribuido a mitigar los efectos de pequeñas incidencias. Pero, ninguna organización se había enfrentado antes a una amenaza tan grave como la generada por la COVID-19.

Entonces, entre las restricciones de la cadena de suministros, los cierres totales y/o parciales del negocio o la implementación del trabajo en remoto, muchas pymes siguen luchando por mantener al día su operativa. Como digo, las pequeñas y medianas empresas que no estaban preparadas para la recesión mundial se han dado cuenta de la vulnerabilidad del entorno. Pero muchas de ellas siguen sin tener la capacidad de visión ni la inteligencia empresarial necesarias para encontrar soluciones a medio y largo plazo.

Por fortuna, la tecnología vuelve a salir al rescate de las pymes. La cantidad de aplicaciones empresariales basadas en la nube, han proporcionado a estas empresas una mayor visibilidad end to end y un amplio abanico de soluciones automatizadas que permiten, dar soporte a una transformación digital más amplia. Ya sabes, no solo, impulsar el cambio para “salir del paso”.

En este sentido, el ERP ha jugado un papel fundamental en la planificación y gestión de los recursos empresariales, también en épocas de crisis. Estos aplicativos cuentan con multitud de funciones comerciales y fuentes de datos centralizadas en una única fuente. Es decir que, utilizar una plataforma ERP permite optimizar las tareas del día a día, pero también visualizar y planificar, incluso, en escenarios tan críticos como estos. Por supuesto, está claro que la implementación de un ERP y, más aún, su integración con otras soluciones puede ser un gran desafío para organizaciones que cuentan con diversos formatos de datos, aplicaciones comerciales aisladas o complejos sistemas de gestión del almacén.

Automatizar y acceder

Los sistemas de gestión de recursos empresariales más modernos suelen contar con amplias coberturas funcionales. Pero, los más avanzados, incorporan, además, una extensa batería de servicios adicionales que apuntan a satisfacer las necesidades extra que puedan plantear, no solo las empresas, sino los entornos críticos en los que desempeñan su actividad.

Por otro lado, los sistemas ERP más evolucionados presentan en sus versiones estándar una gran capacidad para implementar adaptaciones, haciendo que puedan adaptarse a muchas de las necesidades específicas que presentan determinadas empresas. Para las que no resulta eficiente operar con soluciones estándar, también pueden recurrir a las versiones personalizables. Aunque, si bien, en algunos entornos son necesarias -hostelería, restauración, producción, construcción, etc.- siempre que sea posible, las soluciones estándar serán la clave para acelerar la automatización manteniendo los costes a raya.

Una plataforma ERP permite optimizar las tareas del día a día, pero también visualizar y planificar, incluso, en escenarios tan críticos como estos. Clic para tuitear

Los ERP modulares, flexibles y con capacidad de integración, no solo ayudan a automatizar procesos y funciones o a impulsar una transformación de datos eficiente, sino que representan una fuente de inteligencia de negocios incalculable. Así pues, durante los períodos de incertidumbre, las pequeñas y medianas empresas, más que cualquier otro negocio, dependen de la precisión de los datos y del acceso a los mismos en tiempo real para tomar decisiones inteligentes y optimizar, en general, sus procesos de back-end.

Hablo, por supuesto, de automatizar la entrada de datos, pero también, de impulsar la colaboración con los proveedores, la revisión de los planes y ciclos comerciales o la incorporación de información crítica proveniente de diversas fuentes: contabilidad, inventario, ventas, compras, logística, almacén, …

Beneficios frente a desafíos

Algunos de los principales beneficios de la implementación e integración de los sistemas ERP se podrían resumir en los siguientes puntos:

Mayor movilidad. Según un estudio publicado por Gartner, el 74% de las empresas plantean trasladar permanentemente, al menos, parte de su fuerza laboral al trabajo en remoto, como consecuencia de la COVID-19. Por lo tanto, nunca había sido tan importante como hasta ahora, proporcionar las herramientas necesarias para acceder de manera sencilla y segura a los datos críticos y las aplicaciones empresariales en remoto. El ERP en la nube se permite el acceso desde cualquier dispositivo. Basta una sencilla conexión a Internet para que las empresas puedan responder rápidamente y sin interrupciones, evitando desplazamientos innecesarios.

Colaboración optimizada. Casi todos los sistemas ERP proporcionan soluciones avanzadas de integración de datos que impulsan la centralización de toda la información crítica para el negocio. Este detalle no solo implica una mayor cooperación interdepartamental, sino que también permite que quienes tienen la responsabilidad de decidir, dispongan de todos los datos que necesitan para negociar de forma proactiva, ya sea con proveedores, clientes, socios comerciales, etc.

Eficiencia y mejora continua. La automatización ha dejado de ser una tendencia dominante y se ha convertido en una necesidad imperiosa en el entorno pyme. Sin embargo, muchas de estas organizaciones aún siguen batallando contra la redundancia de sus procesos de back-end. En este sentido, la capacidad de integración de su aplicativo ERP con otras soluciones tecnológicas con las que opera les proporciona la visibilidad y el control que necesitan para optimizar sus operaciones y minimizar los tiempos de respuesta. En siete procesos que puedes mejorar con un ERP encontrarás algunos ejemplos de lo que un sistema de gestión de recursos empresariales puede hacer en el entorno de las pymes.

Reducción de costes de TI. Una de las mayores ventajas del software ERP es que permite a las pymes consolidar sus aplicaciones comerciales en una única plataforma de gestión centralizada.  Al eliminar los silos de información entre diferentes soluciones digitales, las pequeñas y medianas empresas pueden optimizar sus gastos de TI y centrarse en lo que realmente es importante: hacer crecer su negocio.

Dicho esto, teniendo en cuenta que cada organización es un mundo y que cada una tiene sus propias necesidades operativas y limitaciones presupuestarias, es importante evaluar, antes todas las opciones. Eso sí, siempre con la mirada puesta en el medio y largo plazo. Y, más que nunca en la rentabilidad y el retorno de la inversión. Y, en todo caso, habrá que tener siempre presente que, la falta de soluciones ERP con capacidad de integración puede provocar todo tipo de ineficiencias, desde la redundancia de los datos, hasta la imposibilidad de rastrear procesos en tiempo real o la falta de sistemas comerciales que estén alineados.

Por lo tanto, y, teniendo en cuenta la incertidumbre que nos rodea debido a la COVID-19, ahora puede ser el momento perfecto para integrar un ERP en los flujos de trabajo de tu organización. Si quieres, podemos ayudarte a hacerlo de la forma más inteligente. Contacta con nosotros.

Datisa

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